Vivimos en un mundo donde la humanidad requiere innovación constante en todo ámbito para no aburrirse y quedar estancada. Esto abarca diversos sentidos como la sociedad o incluso el arte; por supuesto que dentro de esta categoría tenemos a la literatura. Pensando en todo esto, llegué a cuestionarme ¿cómo es que la promocionan para que los clásicos, por ejemplo, más allá del requerimiento escolar, continúen siendo leídos?

Encontré la respuesta obvia: adaptaciones literarias. Lo que no me queda claro es qué tan buenas son, así que decidí investigar para posteriormente dar una opinión personal.

¿Qué pasa con la adaptación?

Foto: Mediacdn

La obra literaria pasa a ser un guion cinematográfico con los requerimientos necesarios para poder ser transmitido en la pantalla grande; principalmente bajo la regla de conservar la esencia original y el sentido estético de la obra; o sea, las características —especialmente de lenguaje— que lo embellecen o transmiten la sensación del ser.

Nada de esto suena tan mal si analizas que el trasladar el libro a película sí aumenta su comercialización. No vas a negar que en cuanto sale una cinta automáticamente todos se vuelven fans de la versión literaria.

Sin embargo, existe una extraña situación con los largometrajes adaptados: los mejores se basan en obras que carecen de valor literario para la sociedad, y aquellas que lo tienen rara vez encuentran el equivalente en el mundo del cine, ¿por qué? Porque al no haber tenido éxito no existe una expectativa por parte del espectador sobre algo asombroso en la pantalla y viceversa.

Pero aquí te van unos ejemplos para que veas a que me refiero:

American Psycho

Escrito por Bret Easton Ellis en 1991, este libro narra la vida de un asesino en serie, de la forma más detallada que te puedas imaginar: canibalismo, necrofilia y mucho sexo salvaje. Pasaron nueve años antes de que Mary Harron dirigiera la adaptación. Sin embargo, al ser un material tan explícito en su versión literaria, la adaptación le quedó corta, pues es lógico que escenas tan perturbadoras no se pueden llevar, así como así, al cine.

Drácula

En la versión escrita por Bram Stoker, Jonathan Harker visita al Conde Drácula para brindarle asesoría legal, quien se va alimentando de la sangre de los conocidos de su consejero hasta que mueren. Mientras tanto en la adaptación de Francis Ford Coppola se utilizó una gran producción y trabajo artesanal para convertir en un icono de la literatura gótica en uno de los personajes más temidos de su época. La crítica aquí es que las herramientas utilizadas en ambas versiones son muy diferentes y varían demasiado una de la otra.

Lolita

Vladimir Nabokov muestra la enferma relación entre Lolita, una niña de 12 años y su padrastro, en donde ella lo manipula para luego romper su corazón. Para la adaptación hecha por Kubrick en 1962 el mismo autor escribió el guion, en la cual la primera variación son los asesinatos cometidos por el protagonista que jamás pasaron en el libro, todo por despecho. En la adaptación, Lolita tiene dos años más. El propio Nabokov dijo que a pesar de que colaboró para la misma no le gustó la adaptación.

La Naranja Mecánica

Anthony Burgess se encargó de causar controversia al escribir esta obra al grado de que se prohibió en Inglaterra y otros países durante décadas porque hacía que los jóvenes cometieran actos violentos y vandálicos y no se apreciaba el verdadero arte detrás del libro. Posteriormente Stanley Kubrick se encargó de dirigir la adaptación basada en la versión americana del libro —también hay una inglesa—. ¿La diferencia? El libro muestra una evolución del personaje, mientras que en el filme todo es repentino.

Entonces, ¿son buenas o no?

Desde mi punto de vista sí: ¿por qué? Como ya mencioné aumenta la comercialización de los libros, luego de una película es cierto que la gente se motiva a leer, además existen adaptaciones en las que los mismos autores colaboran para que se realicen.

Otro punto importante, es que se debe comprender que una adaptación puede tener muchas variaciones, es decir, no tiene que ser una fiel copia o un resumen de la obra literaria. Siempre puede haber distintas formas de que se incorpore a una cinta. Por ejemplo, ¿sabías que la cinta Clueless (Amy Heckerling, 1995) está basado en el clásico escrito por Jane Austen, Emma?

Tal vez lo adecuado sería no esperar tanto, conocer el fondo de la historia y ver las similitudes, así como los aspectos positivos y negativos de cada uno. ¿Qué buscan transmitir? ¿Estás seguro de que el mensaje literario es el mismo que se quiere plasmar en la película? Dales un chance, podrían sorprenderte.

Fuentes: Alcanfores de las Infantas, United Explanations, Uhu

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