Es increíble cómo la sociedad  puede dar pasos agigantados para avanzar en temas de igualdad, libertad, protección a seres vulnerables, o luchar por causas justas. Me encanta la manera en que somos capaces de unirnos cuando creemos en algo y más aún cuando empezamos a cambiar diversas situaciones que tienden a ser negativas, como la discriminación.

Hoy estamos progresando muchísimo en el tema de igualdad de género, las mujeres de todo el mundo tenemos cada vez más lugar en puestos de poder, en direcciones empresariales, en múltiples formas todas estamos alzando la  voz desde nuestros sitios para poder alcanzar un mundo completamente igualitario.  Aún nos queda mucho trabajo por delante y por eso vale la pena echar un vistazo al pasado, para darnos cuenta de hasta dónde hemos llegado y lo que nos hace falta por hacer.

Hace unos cuantos años… 

mujer_trabajadora_aegon
Vía: Buscabas.com

En realidad no son “unos cuantos años”. Las mujeres  han estado luchando por un lugar igual al del hombre durante muchísimo más tiempo del que incluso yo me imaginaba. Desde el siglo XIX en Estados Unidos miles de mujeres se manifestaron por las pésimas condiciones laborales a riesgo de perderlo todo (salarios miserables y jornadas de hasta 16 horas, ¿se imaginan?) ya que en esa época no había leyes a favor de las mujeres y era sumamente peligroso alzar la voz, sin embargo, eso nunca las detuvo. ¡Increíble! ¿Nosotrxs qué haríamos si estuviéramos en esa situación?

En 1910 hubo una conferencia de mujeres socialistas en Dinamarca donde se hizo la primera propuesta para celebrar el día de la mujer y ¡de hecho, fue aprobada! pero no era una celebración relevante, a decir verdad los abusos en contra de las mujeres continuaron.

ellegadodelahistoria
Vía:ellegadodelahistoria

Un hecho histórico muy importante que recordamos cada 8 de marzo es el incendio de la fábrica Triangle en Nueva York (1911), en el que 146 mujeres que trabajaban a puerta cerrada perdieron la vida. Sucesos como éste mueven al mundo, hacen que nuestros sentidos se agudicen y entonces empecemos a razonar en lo que hacemos como sociedad y cómo afecta a otrxs. Aunque el día de la mujer no es una conmemoración a este acontecimiento, sí es relevante recordarlo junto a otros tantos pues así mantenemos despierto el sentido de justicia, igualdad y equidad entre humanxs.

Poco a poco estas manifestaciones hicieron eco alrededor del mundo y las mujeres se fortalecieron; lograron hacer que incluso miles de hombres las empezaran a apoyar y  al paso del tiempo se consolidó una aparente igualdad, pues a las mujeres se les otorgaron derechos tal como a los hombres.

¿Por qué el 8 de marzo?

Por una sencilla razón: en Rusia se llevaron a cabo manifestaciones en torno a las mujeres durante diferentes años y en esa fecha (de acuerdo al calendario griego y en plena guerra mundial) la  feminista Alexandra Kollontai quien contribuyó a que las mujeres rusas tuvieran derecho al voto y al divorcio, logró que se estableciera ese día como oficial en la Unión Soviética y poco a poco se empezó a celebrar también en algunos países. Después, la ONU hizo oficial la fecha para el mundo entero en 1975 y desde entonces lo celebramos todxs por igual.

¿Dónde estamos ahora?

mujer-divina-agricola hidroponiamx
Vía: Hidroponiamx

Podemos responder que hemos avanzado pero nos falta bastante por hacer. En muchísimos países las mujeres tenemos libertades que hacía siglos no podían ni ser imaginadas: casarnos por elección (bueno, algunas veces los hombres tampoco tenían opción en este punto), estudiar, trabajar con protección de las leyes, votar, ejercer cargos de poder, decidir hasta cuándo tener hijos entre otras cosas; mientras que en otros países es todo lo contrario, incluso en nuestro país la diferencia es grande.

En México, como ya lo dijo Denise Dresser en una conferencia magistral sobre el Día de la Mujer (IPN, 2010), podemos decir que estamos conscientes de que tenemos derechos como mujeres, que somos libres de tomar decisiones y que nuestro país puede considerarse igualitario, pero hay un largo camino que recorrer al momento de ejercerlos, o bien, de definir qué implica ser igualitarios.

¿Sabían que el límite de edad para obtener una beca de posgrado son los 35 años? Esto es para todxs y es maravilloso porque es igualitario, el “pero existencial” aquí es que a esa edad muchas mujeres se están haciendo cargo del hogar ya que al menos en nuestro país esa tarea es considerada propia de la mujer. Aun cuando hay cada vez más hombres involucrados en esto, son generalmente las mujeres quienes tienen la responsabilidad, lo cual muchas veces resulta en menos tiempo para dedicarse a proyectos profesionales. (Calderón, 2016. Comunicación personal. 27 de febrero 2016)

Esto me recuerda al caso de mi madre, quien nunca pudo ejercer su carrera pues no la contrataban por tener niñitxs que cuidar (mis hermanxs y yo) y esto “suponía una distracción para poder hacerse cargo de sus responsabilidades laborales”. Lamentable. Por supuesto eso fue en los años 90 y ahora las cosas han cambiado bastante. Hoy tenemos a muchas madres trabajadoras que se desempeñan de manera excelente en sus puestos, pero también se ven en la necesidad de sacrificar ciertas cosas.

Yahaira
Yahaira Meza, Arquitecta y madre soltera/ Foto: Andrea Labró

Una desventaja de la igualdad de derechos es la igualdad de obligaciones para hombres y mujeres trabajando. Soy mamá trabajadora y tengo una bebé de tres meses. Eso implica que al igual que un hombre voy a trabajar ocho o diez horas, dependiendo de la empresa en la que esté entonces, ¿a qué hora voy a cuidar a mi bebé si soy madre soltera? Ahí es donde debe haber un un balance. Ser madre no implica tener más derechos porque ahorita todo es igual y eso realmente no me favorece en ningún sentido por mi bebé de tres meses, quiero darle lactancia y cuidar de ella más tiempo, podría trabajar corrido, pero no existen ese tipo de consideraciones”. (Yahaira)


Dra Nelly Calderon
Nelly Calderón De la Barca Guerrero, Doctora en Ciencias Humanas por el Colegio de Michoacán / Foto: Andrea Labró

  “Todavía hay un largo terreno por andar en cuanto a cuestiones de igualdad y equidad, porque culturalmente el mundo está diseñado para que sea liderado por los hombres en muchos sentidos. En el contexto mexicano todavía las oportunidades son  más limitadas para mujeres que para los hombres.  Vale la pena poner a discusión el tema de equidad en el sentido de que hace mucha falta que reflexionemos sobre cuáles son las condiciones que tenemos tanto hombres como mujeres para contribuir al bienestar de nuestra propia vida y de la sociedad”.

(Dra. Nelly Calderón)


En cuestiones de derechos estamos enfrentando una “batalla” por llamarlo de alguna manera, para lograr alcanzar la libertad de decisión sobre nuestros cuerpos. Aquí es donde entran los debates sobre temas tan delicados como el aborto y la sexualidad. Ante esto existen muchas posturas, muy válidas cada una de ellas pero hace falta un largo camino para alcanzar el equilibrio.

Por ejemplo, una mujer que vive su sexualidad libremente es aún señalada con palabras como “puta”, “golfa”, “zorra”… En este sentido somos mayormente nosotras mismas quienes nos etiquetamos de esa manera y no sé si  ya se dieron cuenta, pero es algo que no nos lleva absolutamente a ninguna parte. Además, este tipo de juicios entre nosotras nos está obstaculizando para poder lograr un mundo completamente igualitario. ¿Para qué nos esforzamos en alzar la voz por las mujeres si entre nosotras nos “saboteamos”? O como Marcela Lagarde lo plantea: “¿Cómo convocar a la solidaridad con nuestro género si no somos solidarias entre nosotras?” (Lagarde, 2012). Vale la pena meditarlo.

Además de esto, está la idea errónea de que las mujeres sexualmente libres son “siempre disponibles” ya que su “reputación” las precede… ¿En serio?

Valentina Gris
Valentina Gris, Psicóloga/ Foto: Andrea Labró

“En vez de verte como persona y punto, te ven como un parque de diversiones. Cuando en realidad ok sí, he tenido experiencias con muchas personas cada una fue bien particular en la mayoría hubo como un intercambio bien profundo porque así soy yo y ya;  pero sin yo quererlo y sin esperarlo. Nunca me anduve promoviendo ni nada. Te llegan con este ‘pasado’; lo escucho, lo comparo y no, no soy para nada esa persona de la que están hablando.” (Valentina)


Otro aspecto fundamental es la necesidad de seguir rompiendo esquemas. Los estereotipos de “cómo es la mujer” están cambiando. Poco a poco hemos abierto más nuestra mente hacia nuevos conceptos, nuevas formas y estilos de vida, otras aristas de todo lo que creemos conocer y que hemos aceptado como lo “normal”. Ahora no hay reglas, las mujeres podemos deshacernos de todo acto y compromiso social por ser delicadas florecitas de campo y ahora ejercemos nuestra libertad para demostrar que podemos sobresalir, alcanzar el éxito, y mil cosas más sin necesidad de forzosamente hacerlo en tacones (¡aunque me encantan!). ¡Sigamos rompiendo los esquemas preestablecidos, liberémonos de estereotipos!

Andrea Labro
Andrea Labró, Comunicóloga/ Foto: Sarahi Arellano

“Casi no soy muy “femenina”… así entre comillas. Mi primer trabajo fue en una boutique, ahí las chavas se arreglaban mucho y yo pues ¿para qué? Muchas mujeres se arreglan porque “fulanita” las va a andar criticando y no debería ser así, esa es una bronca. Algo que me decía mucho una persona que conocí es que ‘la mujer  no se arregla para gustarle un hombre, se arregla para quedar bien con otra mujer’. Somos tan criticonas entre nosotras y eso no nos conduce a nada. Yo me maquillo para sentirme bien conmigo misma, si me siento bien yo como me visto ¡pues va!” (Andrea)  


 

Valentina
Valentina Gris, Psicóloga / Foto: Sarahi Arellano

“Te quitas tú tus prejuicios y empiezas a ver cómo ya no permites que los demás te los pongan. Además ayudas a otras personas con el puro ejemplo, se quitan sus prejuicios al igual que tú”. (Valentina)


Vamos por buen camino. Existen todavía muchas cosas por mejorar, implementar, legalizar, prohibir, considerar y/o exigir. Honestamente siento que estamos viviendo el principio de una revolución cultural inmensa que redefine el orden establecido. Suena apocalíptico y en cierto punto lo es, estamos en el proceso de alcanzar el objetivo: un mundo 50 y 50. Tenemos una tarea muy grande en nuestro país y por supuesto en todo el mundo.

Hombres y mujeres podemos y debemos trabajar para cambiar la cultura de manera radical y la percepción de lo “normal”, lo tradicional y cotidiano. Son cientos de años de lucha, pero sé que algún día van a leer este tipo de textos y dirán: “increíble cómo vivían antes”, o al menos eso es lo que espero que suceda. Lo más importante es no cruzarnos de brazos, esto parece difícil, es cambiarle la mentalidad al mundo entero, pero no es imposible.

¿Ustedes qué consideran que se necesita para alcanzar la igualdad?

Foto de portada: mujerde10.com

No hay comentarios

Dejar respuesta