Recuerdo que cuando estaba en el CCH escuché por primera vez sobre mujeres que desaparecían y asesinaban en Ciudad Juárez, Chihuahua; la causa de su muerte era simplemente ser mujeres.

En aquel entonces me imaginaba que era el crímen organizado, un asesino serial, alguna secta, entonces me dije “¡Qué miedo! nunca pisaré ese lugar”. Pero mi sorpresa fue grande cuando descubrí que en donde vivo estamos en una situación similar, incluso peor, el Estado de México.

En Ciudad Juárez de 1993 al 2014 se registraron 1,530 feminicidios en 21 años mientras que en el Estado de México del 2006 al 2013 hubo 2, 837 en 7 años, más los que se han sumado hasta ahora, de acuerdo con cidac.

Es terrible vivir con el miedo de que por el simple hecho de ser mujer alguien te pueda secuestrar, violar, matar. Lo peor es que no es un asesino serial, en muchas ocasiones son los novios, esposos o personas cercanas a la víctima las que atentan contra su vida e integridad. Vivo en un estado en donde pareciera que se odia a las mujeres.

“Hay un claro repunte en los asesinatos de mujeres ocurridos en el Estado de México y los hechos revelaron que no es de que hubiera un asesino serial sino que había una sociedad en claro estado de descomposición que mataba a sus propias mujeres”  Humberto Padgett, periodista.

Lo peor de todo es que el gobierno y las autoridades tratan el tema como si fuera algo de menor gravedad, como si las mujeres no importáramos. Para ellos las mujeres somos las culpable  porque “Tienen la falda muy corta, porque se involucran con hombres que no deben o trabajaba en un lugar donde se ejerce la prostitución, una serie de estigmas de carácter moral impuestos por la autoridad sobre la víctima” cuenta Humberto, para Vice News

Vía: Revista Horizonta
Vía: Revista Horizontal

Es angustiante salir de casa, vivir con miedo, cuidándonos de los acosadores y las personas que están a nuestro alrededor por el miedo de ser víctimas de algún ataque. Hace unos días cerca de mi casa una chica se salvó de ser raptada por una camioneta blanca sin placas, gracias a que pudo gritar, los vecinos la ayudaron. Un mes antes a mi tía le robaron su auto y casi se la llevan a ella pero se logró escapar. Yo me pregunto ¿Hasta cuándo o qué tiene que pasar para que las autoridades hagan algo?

Ya no quiero vivir con miedo de que mi mamá, hermanas, primas, amigas, tías o yo salgamos a la calle y nunca más sepan de nosotras o nos encuentre muertas. No quiero imaginar el dolor y la impotencia de las familias que han perdido a sus hijas y familiares por este motivo. Tenemos que cuidarnos unxs a otrxs, la situación en este país es de terror y pareciera que a las autoridades les importa muy poco.

Les comparto un reportaje que Vice News hace al respecto, es muy duro pero muestra la situación que estamos viviendo en el Estado de México:

 

Fuentes: cidac, Forbes, cambio digital

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