Acabo de cumplir 30 años, para muchas personas puede ser algo atemorizante, para mí es todo un reto. Debo confesar que durante un largo rato me puse a buscar en la red todo lo referente a esta edad y encontré una serie de listas donde explicaban lo que uno debe o no hacer y además consejos para superar la crisis existencial que da al llegar al tercer escalón.

Yo no pretendo darles consejos de lo que uno debe hacer, sólo quiero contarles una experiencia real, la mía.

Soy una mujer de 30 años, no estoy casada y por ningún motivo estoy preocupada por mi reloj biológico, no quiero ser madre.

No estoy ansiosa por encontrar a mi príncipe azul, anhelo encontrarme conmigo misma, ser la mujer de mis sueños, lograr mis metas; no sólo económicas y profesionales, también la meta de ser un mejor ser humano y disfrutar la vida.

Sara Herranz
Sara Herranz

Algo me ha quedado claro en estos años, el amor propio, ser auténtica, sincera y fiel a mi misma es la clave para generar relaciones sanas. He aprendido a rescatar del pasado las lecciones y lo he dejado atrás para poder continuar.

No pretendo ponerme de ejemplo, sé que muchas de ustedes deben haber logrado cosas diferentes, porque somos seres humanos únicos, no creo en las recetas de la felicidad, porque cada una de nosotras necesitamos enseñanzas personalizadas y eso suele ser doloroso, pero necesario.

A diferencia de lo que muchos creen, para mí la vida es una escuela en la que venimos a aprender y no a ser felices todo el tiempo, es necesario caer al fondo para que ahí seamos capaces de resurgir con más fuerza y sabiduría.

Sara Herranz
Sara Herranz

No sé qué me espera después de la muerte, ni cuántos años me queden en este mundo, muchos piensan que aún soy joven y que tengo una vida larga y eso no es necesariamente así, porque la muerte no respeta edad.

Así que el tiempo que esté aquí quiero disfrutarlo, tener la humildad de aprender de todo lo que me rodea, contribuir a dejar un mundo un poco mejor de lo que encontré y procurar ser una mejor versión de mí misma en todos los sentidos

No permitamos que nuestros miedos, frustraciones, malas experiencias y traumas gobiernen nuestra vida, tomemos las riendas y construyamos cosas extraordinarias.

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