Hace unos días en el vagón del metro en el que viajaba venían cuatro chicas muy borrachas, se carcajeaban, decían groserías y platicaban en voz alta. Al oírlas, muchas señoras volteaban a verlas haciendo gestos de desaprobación o de asco. Escuché incluso comentarios de algunas personas que les dijeron: “compórtense bien, qué pena que siendo mujeres estén dando este espectáculo”. Ellas sólo se reían sin hacer caso a los comentarios, sin embargo, la gente no dejó de hablar mal de su conducta a lo largo de todo el trayecto.

Situaciones como la anterior, hacen que me dé cuenta que aunque hoy en día las bebidas embriagantes están al alcance de todos, la sociedad sigue juzgando a las mujeres que toman.

Noche de alcohol/ Tomada de: Lamarihuana.com

En ocasiones, cuando bebemos, somos vistas como indecentes o locas. “Se les ve como personas que han abandonado la respetabilidad en la mayor parte de las facetas de su vida”, así se señala en el libro Mujeres y alcohol: ¿placer privado o problema público?, ya que aún en nuestra actualidad se tiene la creencia de que una señorita debe de ser “decente” y nunca perder la compostura frente a los ojos de los demás.

Cierto es, que emborracharse tiene sus pros y sus contras, tanto para los hombres como para nosotras. Un dato importante, es que: “la respuesta biológica es diferente porque ‘con menos cantidad de alcohol ingerida, la mujer llega antes a la intoxicación aguda’ porque alcanza niveles más altos en la sangre.”

Es por esto que en ocasiones nuestros amigos beben muchísimo sin que se encuentren todavía ebrios, mientras nosotras después de unos tragos ya estamos más que mareadas.

El alcohol puede provocar que nos volvamos más sentimentales, agresivos, cursis, risueños o que hagamos desfiguros cuando hemos bebido de más, tanto en el caso de los varones como en el nuestro. En cuanto a ellos, en muchas ocasiones tienden a provocar riñas, terminando dañando a otros y a sí mismos.

Chicas bebiendo/ Tomada de: Ok.chicas.com

Nosotras podemos hacer diversas cosas, desde tomar el celular y marcarle al ex, hasta hacer el oso terminando tiradas en el suelo. De igual forma, bajo los efectos del licor, es más fácil que los hombres se aprovechen de nosotras física o sexualmente y estoy segura que no será grato amanecer al día siguiente en la cama a lado de un desconocido que tuvo relaciones con nosotras sin nuestro consentimiento.

Incluso, en el peor de los casos, hasta podemos terminar tras las rejas, como ocurrió recientemente con la ahora famosa “Lady 100 pesos”, una chica de 18 años que fue detenida en Guanajuato por conducir en estado de ebriedad, quien tras haber chocado contra varios autos fue alcanzada por las autoridades y tuvo que pagar una multa para quedar en libertad, días después se disculpó por su comportamiento en Facebook e incito a la juventud a no excederse con el alcohol para no terminar como ella.

Por mi parte, puedo asegurar que las bebidas embriagantes en exceso me han llevado a tener algunas malas experiencias; pero tomar sin perderme por completo, en otros días, me ha llevado a tener gratos momentos, a sentir esa otra realidad que se percibe cuando estás bajo los efectos de las chelas, el ron, el vodka o el tequila. Instantes disfrutando la euforia exquisita que el alcohol produce.

Fuentes:

Libro. Mujeres y alcohol

Mujer que se respeta

Las mujeres se emborrachan más rápido

Lady 100 pesos

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