¿Alguna vez escucharon hablar sobre ejercitación de la zona pélvica? No, no hablo de eliminar esa “pancita” que a todos se nos forma en la parte inferior del abdomen y que es completamente natural y aceptable; sino de trabajar el interior de nuestro cuerpo.

Para empezar, hay diversas razones  por las que puede disminuir la fortaleza de los músculos pélvicos y traer circunstancias incómodas, tanto para mujeres como para hombres.

Por ejemplo el envejecimiento, la maternidad, el sobrepeso, una cirugía ginecológica o una cirugía de la próstata en el caso de los hombres. Estas experiencias pueden ocasionar incontinencia urinaria, además de alteraciones en el control intestinal o en el caso de las mujeres podría incluso debilitar las paredes vaginales disminuyendo la satisfacción sexual.

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¡Tranquilxs todxs! Los ejercicios de Kegel son una serie de repeticiones que podemos realizar en la comodidad de nuestro hogar. Ayudan al fortalecimiento de la zona pélvica desde el interior, contribuyendo a la recuperación de la firmeza de los músculos que rodean la vejiga, el tracto intestinal, el útero y la zona vaginal (las mujeres podemos realizarlos antes, durante y después del embarazo sin problema).

¿Cómo se realizan?

Prácticamente esto se trata de contraer los músculos pélvicos por unos segundos y después relajarlos, manteniendo las piernas y los glúteos relajados, algo así como contener la orina y luego soltarla. He aquí una guía breve para realizarlos paso a paso.

1.- Encuentra los músculos correctos. Para localizarlos hay dos maneras:

* La primera es disimular aguantar las ganas de ir al baño y luego relajarse, sin contraer el abdomen, las piernas o los glúteos, aprieten los músculos que usarían en un caso así.

* La segunda manera es introducir un dedo en la vagina, disimular contener la orina y después relajar. Sentirán como los músculos se contraen hacia arriba y abajo. Los hombres deben hacer el mismo procedimiento en la zona rectal.

2.- Encuentren un lugar cómodo en el que puedan concentrarse y colóquense en una posición neutra. Lo más importante en este paso es encontrar una postura firme que les haga sentir la mayor comodidad y relajación posibles.

3.- Lo siguiente es contraer los músculos de la pelvis y esperar unos segundos; después relajarlos e igual esperar un momento. La clave es iniciar con el tiempo que les haga sentir mayor comodidad, tratando siempre de que los tiempos de espera sean iguales al contraer y relajar. (Recuerden mantener una respiración constante y relajante durante el proceso).

4.- Para hacerlo de manera eficaz son necesarias varias repeticiones, algunas veces pueden ser varias en un día u otras por semana. Lo ideal es que encuentren su propio ritmo de ejercitación. Lo recomendable es hacer 3 sesiones al día de 10 repeticiones cada una.

Importante:

Consulten a un médico o especialista para orientarlos sobre lo que deben hacer de acuerdo a sus necesidades particulares y en caso de cualquier duda pertinente.

Aquí les comparto un video en el que podrán ver con mayor precisión cómo realizarlos.

 

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