“Nada me gusta más en este mundo que comer. Tengo la inmensa suerte de que ningún problema me quita el hambre, sino todo lo contrario, me la estimula.” G. García Márquez. 

En un mundo en donde a diario la televisión, internet, revistas e incluso nuestras amigas nos bombardean con frases como: “debemos ser delgadas para resultarle atractivas a los demás” o “ya no hay que comer tanto porque engordaremos”, resulta lógico que las mujeres que no encajan dentro de los cánones de belleza sientan la presión social a cada bocado que ingieren.

Comida deliciosa / S.yimg.com
Comida deliciosa / S.yimg.com

Muchas de nosotras podemos tener una actitud “rebelde” en muchos aspectos, asegurar que vamos siempre en contra de lo establecido, que somos originales y que nadie manda sobre nuestra forma de ser; sin embargo, en cuestiones de moda una gran parte de las féminas somos arrasadas por las tendencias actuales respecto a la idea que se tiene de hermosura.

El artículo Esta publicidad vintage demuestra que estar delgada no siempre fue moda y que engordar era lo máximo: “los ideales de belleza siempre son impuestos, aprendidos y son un reflejo de la cultura, la sociedad y el tiempo en el que estamos viviendo.”

Vintage / Timada de bellezas.trendencias.com
Vintage / Timada de bellezas.trendencias.com

Para muestra de lo anterior basta echar una ojeada a la publicidad de hace algunos años, en la que se invitaba a las chicas a consumir productos como emulsiones, pastillas o remedios casi “mágicos” para aumentar de 5 a 10 kilos. Enunciados como: “¡Sube de peso!, deja de verte delgada y cansada” o “Si quieres ser popular, no puedes permitirte ser flaca”, eran la mejor promoción de la época.

Resulta irónico que lo que antes era atractivo, años más tarde sea mal visto. Los slogans son casi los mismos, con la única diferencia de que ahora prometen hacerte bajar de peso en pocos días. La promesa sigue siendo igual: alcanzar belleza, popularidad, resultar atractiva para los demás.

Desde que subí 5 kilos tengo todas las citas que quiero / Upsocl.com
Desde que subí 5 kilos tengo todas las citas que quiero / Upsocl.com

Cierto es que debemos cuidar lo que comemos cada día para tener un cuerpo saludable y para que tanto en la actualidad como en el futuro no nos ataque alguna enfermedad alimenticia. Resulta igual de dañino comer demasiadas grasas, azúcares y harinas; como estar en el otro extremo de no comer bien, lo cual nos puede arrastrar a sufrir anorexia o bulimia. Incluso podemos caer en la tentación de acudir a un remedio “milagroso” que probablemente pondrá en riesgo nuestra salud e incluso la vida.

Ejercicio feliz / Conociendoamiperro.com
Ejercicio feliz / Conociendoamiperro.com

Por otro lado, el ejercicio siempre le hará bien a nuestro cuerpo y provocará un aumento de autoestima; ya que, al poner en acción a los músculos liberamos endorfinas que nos hacen sentir bien. Pero recuerda que: “la clave está en no obsesionarse al punto de hacerse daño. Mientras tú seas feliz ejercitándote y estés cuidando tu cuerpo, todo estará bien”, así lo asegura el artículo Ahora la moda es ser una chica fuerte, no delgada.

En lo personal, puedo asegurar que me siento mejor conmigo misma ahora que he subido unos kilitos de más, ya que nunca lo lograba por cuestiones de salud y actualmente me encuentro más a gusto con mi cuerpo.

Felicidad / Tumblr.com
Felicidad / Tumblr.com

No debemos buscar únicamente encajar en los cánones que la sociedad establece. Pregúntate a ti misma: si volviera la moda de no ser flaca y tú lo fueras, ¿correrías a buscar los remedios que la televisión te ofreciera para engordar?, probablemente sí o tal vez no. No se trata de tener una figura esbelta como la de las barbies o como la de la artista del momento, lo importante es cuidarnos, pero sin olvidar que existen cuerpos distintos y cada uno de ellos tiene diferentes formas y colores.

Fuentes:

 

 

 

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Pienso que el amor y el arte son la cura para cualquier tristeza. Disfruto de las tardes en que el viento me despeina, amo el infinito color azul del mar, las sonrisas sinceras y las pláticas sencillas pero profundas. Vivo cada momento con intensidad porque los sucesos de hoy serán los grandes recuerdos del mañana.

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