Poli… ¿Amor o propiedad? Conversaciones con mi macho interno

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La primera vez que escuché hablar de poliamor fue en el programa de radio de mi buena amiga Diana Neri del Colectivo Poliamor, por ahí del 2004, antes de que leyera a Marx. Desde luego mi macho interno reaccionó, porque (¡sorpresa!) la idea del amor monógamo como norma de vida ¡Es machista!

Escuchando, o más bien oyendo y descartando,  las ideas del poliamor, mi pequeño macho interno se volvió un militante del opus dei. Daba, desde argumentos  derechairos del estilo “No mames, ya no saben qué inventar para coger”; hasta los más cursis como “Es que ya a nadie le importa el amor, la entrega… seguro nunca se han enamorado“; pasando por los sabinescos “las niñas ya no quieren ser princesas”.

Después de la desbocada, intestina, y poco crítica reacción de mi macho interno (porque es macho), he ido pensándolo. Si se pone el acento en el componente amor, más que en el componente poli, todo hace más sentido.

¿A que viene Marx en todo esto? A que el barbón muestra que el vínculo del “amor” con la propiedad propiedad privada es fundamental y fundacional; históricamente es la primera forma de propiedad privada: mi mujer-mi familia. Y le pongo comillas porque, claro, eso no es amor, pero muchas veces lo parece.

Entonces el tema de amar pasa por cuestionarnos la propiedad que ejercemos y la propiedad que somos. Cómo, siendo sujetos nos hacemos objeto para y con el otro y lo fundamentalmente humano (porque el amor es fundamentalmente humano)  pasa a ser un medio… un medio para que dos objetos se encuentren y se consuman.

Así pues, con todo esto el poliamor, entendido como ese proceso de compromiso donde se expresan a plenitud las capacidades humanas (o al menos se intenta) y donde se pone en cuestión la propiedad privada en el amor, me parece un proceso para seres muy evolucionados.

Yo y mi pequeño macho interno no estamos listo para ello y tampoco somos los mejores en este tema del amor. Pero si ustedes deciden lanzarse, o sienten la cosquillita de tener una relación erótico afectiva con más de una persona  (y que todos estén de acuerdo en ello, por supuesto), les comparto este muy divertido programa de Rompeviento TV:

Salud y buenas conversaciones con su respectivo macho interno.

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