Te encuentras lista para irte a dormir: con tu pijama de panquecitos, acorrucándote en tu cobija de borrega para “soñar con la angelitos“ y ¡zas!, de repente te despiertas a las 3 a.m., sudando, mojada y excitada.

¿Qué pasó? Los angelitos se convirtieron en diablos que entraron a tu sueño, que te hizo sudar tanto como el Vaporub en un momento de enfermedad, pero ¿por qué? Soñar que te convertiste en una actriz porno con la persona que menos imaginaste (el jefe, el amigo, el ex novio o alguien sin rostro) es algo muy común en las mujeres. Psicoanalíticamente hablando tenemos más sueños húmedos que los hombres, ¿también seremos unas “pervertidas” y “calientes” que sólo piensan en sexo como ellos?


La primera vez que tuve uno fue hace poco. Desperté con un suspiro grande, muy excitada y mojada. Algo que primeramente me impresionó y me pregunté al instante: ¿Qué paso? Pero tampoco fue algo que me quitara el sueño, por lo cual continúe durmiendo. Fue hasta el siguiente día que comencé a recapitular parte de mi noche para encontrar la causa del orgasmo que tuve sin haberme estimulado físicamente.

Repasé mi sueño y logré recordar breves escenas de él, fueron muy interesantes por la intensidad erótica que tenían. Me hizo “comprender” un poco de la posible reacción que había tenido, pero no satisfizo mi curiosidad y me interesé en conocer el porqué de los sueños húmedos.


Científicamente, en el caso de los varones, se conocen como poluciones nocturnas”, debido al tipo de reacción que tienen al momento de su excitación, esta se presenta en su cuerpo por medio de una polución que expulsa el exceso de líquido seminal en sus genitales. En las mujeres no se presenta porque no genera líquido seminal, pero sí tendrá humedad originada por las llamadas glándulas de Eskene y Bartholin, localizadas a cada lado de los labios menores y tienen la función de producir fluído cuando hay excitación.

Los sueños húmedos se presentan a través de una reacción que es activada por nuestro cerebro debido, comúnmente, por la falta de actividad sexual, alguna fantasía frustrada, un deseo o estado de ánimo. Sin embargo, cuando se tienen estas reacciones no sólo es por haber tenido un sueño erótico; puede ser algo involuntario del cual nos percatemos hasta al momento de despertar.

Estos episodios no debe ser motivo de prejuicio o de angustia por temor de que algo esté mal en nuestra salud, sino todo lo contrario: esta reacción es signo que estamos perfectas/os en nuestra zona reproductiva. También es algo que puede presentarse en algunas personas en más de una ocasión, pero en muchas otras no.

Podemos tomar a los sueños húmedos como una señal de que nuestro cuerpo también siente, se emociona, nos dice qué quiere o necesita de algo y es hora de aprovecharlo al máximo dejando de un lado un tabú sobre el comportamiento sexual de la mujer. Lamentablemente muchas reacciones físicas también han sido señalas exclusivas para el sexo masculino, cuando todos/as pasamos por cambios físicos similares.

Al igual que masturbación, los sueños húmedos no son exclusivos del género masculino, aunque sean más comunes en la época adolescente de los varones no se descarta que se presente en las mujeres, pero en la etapa adulta. Los sueños húmedos en las mujeres producen gran placer y algunas veces estos no son recordados en detalle.

Foto de portada: Ilustración de Sofía Castillo

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