La variedad de productos anticonceptivos para mujeres en el mercado es basta y hasta que no haya igual número de anticonceptivos para hombre, nosotras tenemos que informarnos para utilizar el que mejor convenga a nuestro estilo de vida, propósito y a nuestra salud en general.

Recién que tuve a mi primer bebé, busqué alternativas anticonceptivas que no tuvieran hormonas. Ya había padecido suficiente por varios años y durante el embarazo y en el post parto, ya no quería más desajustes hormonales, y ahí es donde en ocasiones se reducen las opciones.

Son pocos los productos que no contienen carga hormonal, pero existen y son también muy eficientes.

La esponja anticonceptiva, es una buena opción. Es un método de barrera, inventado en el siglo XIX y se distribuía de manera clandestina a obreras y muchachas de servicio en Inglaterra. Aun cuando no es de reciente creación, parece no ser muy conocida. Ha sido perfeccionada hasta llegar a nuestros días como una alternativa eficiente, económica y sencilla.

Consiste en una esponja de espuma plástica rociada con espermaticida. Blanca, redonda de aproximadamente dos pulgadas de diámetro. Se coloca dentro de la vagina antes de la relación sexual, puede introducirse hasta 24 horas antes y debe permanecer mínimo 6 horas después de concluido el encuentro y puede permanecer hasta 30 horas sin perder eficacia y sin importar el número de encuentros sexuales.

Su efectividad es de alrededor del 85% , aunque hay que considerar que es más eficaz en mujeres que nunca han tenido hijos.

Ventajas:

  • Se puede llevar en la bolsa o cartera
  • No se siente ni interviene en el momento del acto sexual
  • No hay efectos hormonales
  • Se puede disfrutar del juego sexual sin interrupciones pues se debe colocar mucho tiempo antes del encuentro sexual
  • Su venta no requiere receta médica

Desventajas:

  • Causa resequedad en el momento del acto
  • Las primeras veces resulta complicada su colocación
  • Se debe retirar mínimo 6 horas después
  • Puede provocar irritación vaginal
  • Aumenta el riesgo del síndrome de shock tóxico
  • No protege contra infecciones de transmisión sexual

¿Cómo saber si es el adecuado para ti? En realidad su uso es tan sólo un poco más complejo que el condón masculino y puede resultar una buena opción para tener total control sobre tu reproducción sin tener que exponerte a los inconvenientes de los métodos hormonales; sin embargo debido al riesgo de padecer el síndrome de shock tóxico, sería conveniente platicarlo y consultarlo con tu ginecólogx.

En México puedes encontrarlo en tiendas on-line y en algunas farmacias.

Fuente: Diccionario ideológico feminista pag. 48, Victoria Sau

Planned parenthood

No hay comentarios

Dejar respuesta