Corría el año 1986 y el hip hop atravesaba por un periodo de gran trascendencia pues, además de vivir una importante diversificación provocada por el modo en que sus exponentes experimentaron con otros estilos para integrarlos al género, estaba a punto de presenciar una revolución por parte de tres jóvenes neoyorquinos quienes demostraron que, igual a como sucede en el basquetbol, los blancos también tenían talento para una música dominada por afroamericanos.

Ese trío eran obviamente los Beastie Boys, banda integrada por Michael Diamond (batería y voz), Adam Yauch (bajo y voz) y Adam Horovitz (guitarra y voz), quienes integraron sus influencias punk y hardocore al mundo de las rimas y los beats y así lograron dar vida a un álbum que transformó todo de manera radical. Dicho material discográfico se tituló Licensed to Ill y fue publicado el 15 de noviembre de 1986 a través del legendario sello discográfico Def Jam Recordings.

El àlbum, tal como lo demuestra la historia, fue un completo éxito, colocándose en la cima de las listas de popularidad de Billboard -puesto que ocupó por siete semanas consecutivas- a tan sólo cuatro meses de su lanzamiento, lo que le ha valido ser considerada la primera producción de rap y hip hop en hacerlo. Por otra parte, The Source, una de las revistas de hip hop con mayor relevancia, le otorgó una calificación perfecta y en 2013, Rolling Stone lo nombró el mejor álbum debut de todos los tiempos.

Las razones de este éxito son varias, siendo la primera de ellas lo más obvio: su contenido musical. Canciones como Girls, Brass Monkey o la magnífica No Sleep till Brooklyn -en la cual contaron con la participación de Kerry King, guitarrista de la banda de metal Slayer-, significaron para el trío una gran acierto y la respuesta positiva de muchos jóvenes que gustaban tanto del hip hop como del rock, pues la mezcla que hacían de ambos géneros les permitió abarcar un terreno más amplio.

Sin embargo, fue el cuarto sencillo que se desprendió del álbum, (You Gotta) Fight For Your Right (To Party!), el que les brindó un impulso extraordinario y llevó su música a ese controversial terreno de lo mainstream. Este tema fue adoptado por miles de personas como un himno para sus fiestas, algo totalmente contrario a lo que los Beastie Boys tenían en mente pues la canción fue creada precisamente como una burla a ese tipo de conductas.

Y, ya que tocamos el tema de lo mainstream, otro de los mayores reconocimientos que ostenta Licensed to Ill, es precisamente el haber colocado al hip hop y al rap en el gusto de un sector muy amplio de personas. El género pasó de ser escuchado sólo en algunos barrios a estar presente en cada auto y hogar, lo cual resalta aún más debido a que no se trataba de tres jóvenes blancos tratando de hacer música de negros, sino que tenían su propio estilo y lograron imponerlo de manera contundente.

Tres décadas después de su publicación, este álbum ha vendido más de diez millones de copias y ha dejado tras de sí un legado imborrable entre los que se incluye el haber influído en la obra de íconos del género como Dr. Dre o Ice-T. Si por alguna extraña razón jamás lo han escuchado de principio a fin, nunca en demasiado tarde para hacerlo y comprobar por qué es considerada una producción esencial en la historia de la música popular.

Fuentes: A. V. Club, Play Boy, Made Man, Yahoo! Music

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