Hace poco más de cinco años, División Minúscula, banda originaria de Matamoros, Tamaulipas, congregó a una buena cantidad de fieles seguidores en las instalaciones del entonces José Cuervo Salón para tocar de principio a fin Extrañando Casa, el álbum que los había colocado fuertemente en la escena diez años atrás y celebrar así su aniversario. Fue un festejo memorable en el que deleitaron a sus fans de antaño con las canciones que habían tocado a lo largo de su recorrido artístico.

En 2016 Defecto Perfecto, llegó también a  su décimo aniversario, mientras que su álbum debut cumplía ya quince años y sumaban veinte del surgimiento de la banda. Todo esto lo conmemoraron con un show especial en el Café Iguana de Monterrey, Nuevo León. Como era de esperar, dicho festejo se extendió en la Ciudad de México el pasado 11 de febrero en las instalaciones de la Carpa Astros, en una noche amenizada por cuatro bandas de pequeña, mediana y grande trayectoria.

Los primeros en tomar el escenario en medio de gritos expectantes y oscuridad fueron los Camiches quienes entonaron algunas de sus canciones con una gran respuesta  de la creciente cantidad de asistentes. Posteriormente, llegó el turno de Sputnik, quienes se posicionaron con Días de Trueno, segundo sencillo de su disco Gran Blanco para luego continuar con temas como Cien Inviernos y Confesión. Antes de bajar del escenario José Salazar (front man) agradeció a División por hacerlos parte de la velada.

Lulú Urdapilleta
Fotografía: Lulú Urdapilleta

Quince minutos después de terminada la presentación de Sputnik, Tungas comenzó su set con Para Siempre, canción que fue coreada por gran parte de los escuchas quienes también disfrutaron de Retrato De Un Hombre Invisible, Brindemos, Ferrocarril, entre otras. Aldo Camacho (vocalista) también agradeció a los estelares por lo que han hecho y logrado con su música. Para finalizar el primer bloque de la noche Tolidos llegaba a ofrecer  ante un aforo ya casi completo parte de su repertorio, iniciando con Uno Con El Mar, canción que forma parte de su último disco.

La emoción entre los presentes era tangible. Se percibían murmullos en los que uno podía escuchar los nombres de las canciones que deseaban se escuchadas esa noche. Entonces, entre cervezas y gritos de entusiasmo las luces se apagaron a las diez de la noche y en el escenario se encendió la imagen del puente de Matamoros, característico del arte del primer disco, y así, sin más preámbulo comenzaron a tocar Extrañando Casa. Una prenda de mezclilla engalanaba a cada integrante como haciendo remembranza a aquella época de la banda donde sus atuendos enmarcaban ese sentimiento punk de rebeldía.

El viaje continuó respetando el orden original que las canciones tienen en el disco; Televidente, Música Feliz Primer Aniversario enardecieron los ánimos de todos los presentes. Al sonar los primeros acordes de Betty Boop el público explotó en emoción al ver a Mariana Priego, vocalista de Elli Noise subiendo al escenario para interpretar el tema junto a la banda, como sucede en el álbum. Cansado De Pedir Perdón, Hombre Nuevo, Radical, Ideales Blancos, Poliuretano, Cursi, Simple y Todo culminaron con la odisea de Extrañando Casa.

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Fotografía: Lulú Urdapilleta

Con la nostalgia a todo lo que daba, llegó el momento de escuchar el álbum Defecto Perfecto, por primera vez, de punta a punta. La introducción corrió a cargo de los temas Hot Rod y Veneno es Antídoto que hicieron que todo bajo nuestros pies temblara. Después vinieron otros éxitos como Soundtrack (que muy rara vez tocan en vivo), Un Beso al Aire Y Un Tiro Al Pecho, Revienta Sognare, canciones que evocaron con enorme fuerza recuerdos de aquellos días de 2006 y las anécdotas a lo largo de estos.

Varios minutos después, Me Tomé Una Pastilla anunciaba el cercano fin de la noche. No había una sola persona que no cantara con todas sus fuerzas cada uno de los versos de este tema y era muy perceptible la conexión lograda entre toda la gente que disfruta de asistir a conciertos; ésa de estar en medio de muchos desconocidos y saber que te entienden y que de alguna forma comparten algo en su visión de vida. El olvidarse de todo lo que hay afuera, deshacerse de los problemas por unas horas y disfrutar el momento.

Después de esto y tras una breve pausa, la banda subió a despedir a su público con dos últimas canciones; Frenesí, el primer sencillo de Secretos -su último material y primer EP- y Voces, que se ha vuelto una costumbre al cierre de sus presentaciones quizá por el sentimiento de unión que transmite entre banda y espectador. Con ese mensaje, todo terminó y un público satisfecho salía de lo que para muchos fue una noche inolvidable. Así llegó a su fin esta triple celebración por los veinte años de División Minúscula, quince de Extrañando Casa y diez de Defecto Perfecto.

Lulú Urdapilleta
Lulú Urdapilleta

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