Durante mucho tiempo se ha visto al graffiti como un acto de vandalismo; rayas mal hechas en la pared de algún incauto que se sorprende al ver lo que le hicieron a su propiedad, gente molesta porque su zaguán recién pintado de blanco se encuentra lleno de nombres incomprensibles, pero la verdad es que no todo el graffiti es de esta forma.

El nombre proviene de la palabra italiana graffito, forma singular cuyo significado literal es “pequeña raya”. Este término se refiere a rayar muros y aunque muchos creen que nace en las calles de Nueva York, la realidad es que existen vestigios en el antiguo Imperio romano de esta práctica, aunque no fue sino hasta los 70’s, en la “Gran Manzana”, que el término y la técnica se hicieron populares.

Al día de hoy podemos ver calles cubiertas de rayones y nombres, pero también podemos encontrarnos con murales completos, bastante buenos y detallados, como los que se encuentran en Avenida Periférico en cada bomba de agua, o en los alrededores del panteón civil de San Lorenzo. De hecho, estoy seguro que alguna vez han visto alguno que los dejó con la boca abierta por su gran calidad.

Vía: Colectivo Orientarte
Vía: Colectivo Orientarte

Acerca de este tema, tuve el gusto de conocer a grandes artistas del graffiti, que me mostraron cómo era su trabajo, y de paso cambiaron la visión que tenía de esta técnica. Me hicieron comprender que deberíamos observar bien el trabajo de quienes realmente aportan algo a las calles y dejar de ver a esta forma de expresión como simple vandalismo.

El Colectivo Orientarte es un claro ejemplo del arte que puede existir en el graffiti, pues el trabajo de estos artistas es admirable y digno de cualquier galería de arte, además de que su técnica se basa en el uso único de las latas de pintura, el manejo del aerosol para marcar trazos, colores, profundidad y volumen es algo que se logra con mucho talento y años de preparación.

Por este motivo, quizá deberíamos voltear a ver al graffiti como una expresión artística y dejar atrás la falsa idea de que sólo los vagos son graffiteros. El artista siempre encuentra una forma de cómo expresarse y en este caso, el material sólo es un muro, latas de pintura y mucho talento.

Vía: Colectivo Orientarte
Vía: Colectivo Orientarte

Fuentes: Bullymagnets, Colectivo Orientarte

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