Con la cada vez más proliferante aparición de dispositivos móviles y redes sociales, la práctica de la fotografía también ha alcanzado cifras estratosféricas. Ambos fenómenos están estrechamente relacionados y esto bien podemos verlo: tomamos fotos a nuestra ropa, libros, accesorios, ¡incluso a nuestra comida! También cuando vamos a algún concierto, al reunirnos con la pareja, la familia o los amigos y todas estas imágenes son subidas a Facebook o Instagram, a veces quién sabe con qué propósito. Y dentro de este mar de fotografías, encontramos las llamadas “eróticas”. Pero, ¿realmente éstas tienen ese carácter? ¿Cómo saber cuando una de ellas es propiamente erótica?

http://culturacolectiva.com/los-fotografos-eroticos-mas-influyentes/
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Octavio Paz define al erotismo como “sexualidad transfigurada: metáfora. El agente que mueve lo mismo al acto erótico que al poético es la imaginación. Es la potencia que transfigura al sexo en ceremonia y rito, al lenguaje en ritmo y metáfora”. Y qué es la imaginación sino completar en nuestra mente el esbozo de algo que apenas se mencionó, se sugirió. Por lo tanto, una fotografía erótica, aunque pueda contener elementos explícitos, al final lo que busca es evocar un sentimiento; transportarnos a una situación imaginada o rememorada y plantear el enlace entre lo sensual y lo emocional.

http://www.quesabesde.com/noticias/10-autores-fotografia-erotica_13314
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Con ella, la intención no implica exclusivamente retratar a alguien con poca o nada de ropa o usar sepia o blanco y negro. Tiene más que ver con el hecho de presentar al sexo como algo sagrado, cercano a lo divino y de representar en esos cuerpos la dualidad humana: la pasión y el amor. Es por eso que cuando miramos una fotografía erótica, nuestros sentidos se alertan y se sumergen en la contemplación de lo retratado. De ahí la diferencia con la pornografía: ésta se presenta como algo totalmente mundano y cuyo único propósito es el deleite carnal; no deja lugar a la imaginación, a la sugerencia: todo está dicho y nada remite a lo sentimental o a la entrega amorosa.

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Ahora ya lo sabes: si una instantánea parece estar construida para evocar emociones a través de lo sugestivo, más que solamente encender el simple y llano deseo, probablemente se trate de una foto erótica. Dejo aquí dos links para que puedas ver el trabajo de algunos fotógrafos sobresalientes en este campo como Jeanloup Sieff, Robert Mapplethorpe y Kristian Liebrand: 10 maestros de la fotografía erótica y Fotógrafos eróticos más influyentes.

http://www.quesabesde.com/noticias/10-autores-fotografia-erotica_13314
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Fuentes: Paz, O. (2014). La llama doble. Amor y erotismo, México: Editorial Planeta.

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22 años, vegetariana, amante de los perros y de la lectura. Me gustan el silencio, la noche y los lugares tranquilos. Me encantan los dulces, ir a dar un paseo a solas, la poesía de Alejandra Pizarnik, los cuentos de Roald Dahl y las novelas de Clarice Lispector. No me gusta ningún tipo de fanatismo y soy intolerante con las personas intolerantes. A veces escribo porque "escribir es la única forma de esperar a alguien sin hacerse daño". Fin.

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