Todos conocemos a Iggy Pop por ser una de las figuras más importantes y trascendentales en la historia del rock gracias a sus aportes junto a The Stooges y su trabajo en solitario. No por nada, el músico es reconocido como “El padrino del punk” y, aún a los 70 años de edad, continúa lleno de energía y excelente música por ofrecer a sus seguidores, tal como lo demostró con su más reciente material discográfico Post Pop Depression, el cual fue considerado uno de los mejores de 2016.

Sin embargo, James Newell Osterberg, Jr., nombre real del artista estadounidense nacido el 21 de abril de 1947, al igual que otros contemporáneos como David Bowie o Lou Reed, cuyos talentos les permitieron explorar diversas expresiones artísticas, Iggy también ha tenido la oportunidad de desarrollarse en otros terrenos como la locución en radio y, la que en esta ocasión nos atañe, incursionar en la cinematografía.

A lo largo de su carrera, el autor de canciones como The Passenger y Lust For Life ha participado en más de una decena de proyectos fílmicos, ya sea componiendo bandas sonoras, prestando su voz o actuando. Su primer actuación fue en The Color of Money, cinta de 1986 dirigida por el gran Martin Scorsese y protagonizada por Tom Cruise donde realizó un cameo como un jugador de billar en un bar. Ese mismo año, Pop tuvo un pequeño papel en la biopic Sid and Nancy.

En 1990, el músico tuvo la oportunidad de interpretar un papel mediano en la cinta Cry-Baby junto a Johnny Depp. Ésa sería la primera de una serie de colaboraciones que ambos artistas tuvieron, pues en 1995 volvieron a coincidir en el filme Dead Man (western dirigido por Jim Jarmusch); además de ello, Pop realizó la banda sonora para The Brave (película dirigida y protagonizada por Depp).

Y, ya que mencionamos al cineasta Jim Jarmusch, otro de los filmes dirigidos por él en el que participó Iggy fue en el cortometraje Somewhere in California, mismo que pertenece a una antología titulada Coffee and Cigarettes. En dicho corto, Pop sostiene una incómoda y muy hilarante charla con el también músico y actor Tom Waits mientras beben café y fuman algunos cigarrillos. El resultado fue tan bueno, que le valió al corto ganar la Palma de Oro en el Festival de Cannes, demostrando así la capacidad de ambos artistas en el ámbito histriónico.

Pero, como lo mencionamos, el músico no sólo ha participado en el cine interpretando algún papel, también ha prestado su voz para ciertos filmes animados entre los que se encuentran The Rugrats Movie (1998) -por más extraño que pueda parecer- y la versión norteamericana de Persepolis (2007) dando vida al personaje de Uncle Anoush. Cabe mencionar que también ha realizado doblaje de voz en series de televisión como American Dad!, Beavis and Butthead y The Venture Bros.

El más reciente filme en el que Iggy participó fue en la recién estrenada Song to Song, película experimental escrita y dirigida por Terrence Malick y protagonizada por múltiples actores entre los que se encuentran Ryan Gosling, Natalie Portman y Michael Fassbender. En este filme también aparecen otros músicos como Patti Smith, Red Hot Chili Peppers, The Black Leaps y Florence Welch.

Quizá no haya tenido papeles estelares como lo hizo su gran amigo y compañero David Bowie, pero es indiscutible que Iggy Pop ha tenido una participación muy destacada en el séptimo arte y nos ha entregado momentos de gran entretenimiento con sus papeles. ¿Conocían esta faceta del músico? Los invitamos a que vean las películas que hemos mencionado y a que nos compartan su opinión al respecto.

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