Para muchos de nosotros es lo más común del mundo decirle Charly a los Carlos,  Mike a los Migueles o Fer a las Fernandas, siempre y cuando mantengamos un lazo de confianza o mediana cercanía con las personas aludidas. Sin embargo, pocas veces nos preguntamos por el origen de esas palabras o por el nombre que reciben estos apelativos, es decir, por los hipocorísticos.

Tiernos, raros, originales, éstos nos sirven para expresar cariño a nuestros seres queridos o simplemente romper barreras de distancia a la hora de convivir. Incluso hay quienes están tan acostumbrados a su hipocorístico que, cuando alguien los llama con su nombre de pila, sienten como si les hablaran golpeado o hubieran hecho algo malo.

Foto de: twitter.com
Foto de: Twitter

Y bien, ¿en dónde surgen estos peculiares motes? Sobre todo, en el entorno familiar; más específicamente, nacen gracias al lenguaje de los niños o de los adultos que los imitan. Unos aparecieron como simples diminutivos, otros por la pérdida o adición de ciertos sonidos dentro del nombre original o por préstamos de otras lenguas. A continuación dejo una lista organizada por grupos según cómo se hayan formado los hipocorísticos (varios de los cuales seguro ya conoces):

Foto de: madreshoy.com
Foto de: madreshoy.com

Por apócope, es decir, pérdida de sonidos finales, la cual seguramente se aplica para ahorrarnos decir toooodo el nombre. Y a los mexicanos ni se nos da por abreviar palabras, ¿vedá?:

  • Leticia= Leti
  • Nicolás= Nico
  • Verónica= Vero
  • Yolanda= Yola

Por aféresis, o sea, la pérdida de sonidos iniciales:

  • Ángela= Gela
  • Armando= Mando
  • Ernestina= Tina
  • Genoveva= Veva

Por ambos fenómenos. Hay algunos que admiten más de un hipocorístico y así tendrás la oportunidad de nombrar a tu persona elegida con distintos motes:

  • Guillermina: Guille o Mina
  • Fernando: Fer o Nando

Por palatalización de sonidos. Seguro pusiste cara de what, pero no te preocupes, en realidad es un proceso bastante sencillo: consiste en que algunos sonidos mueven el lugar donde se produce su articulación hacia el paladar duro y de esta manera se forma el sonido /ĉ/, representado por la grafía ‘ch’:

  • Gonzalo= Chalo (nótese que primero hubo una aféresis).
  • Vicente=Chente (también aquí).
  • Ignacio=Nacho (y aquí).

Por préstamos. Así como utilizamos hotdog, check-in, outfit y demás, también usamos nombres del inglés para formar hipocorísticos:

  • Miguel= Mike
  • Carlos= Charly
  • Julia= July

¿Te acordaste de alguien al leer este listado? ¿Y a ti? ¿Cuál hipocorístico te gusta más? Creo que yo me quedo con el mío: “Chentli”.

Fuentes: Capsula de la lenguaSignificados.com, Razón y Palabra, Wikipedia

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22 años, vegetariana, amante de los perros y de la lectura. Me gustan el silencio, la noche y los lugares tranquilos. Me encantan los dulces, ir a dar un paseo a solas, la poesía de Alejandra Pizarnik, los cuentos de Roald Dahl y las novelas de Clarice Lispector. No me gusta ningún tipo de fanatismo y soy intolerante con las personas intolerantes. A veces escribo porque "escribir es la única forma de esperar a alguien sin hacerse daño". Fin.

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