HOWARD FAST: “Recuerdo de esclavos, en una tierra de esclavos”

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USAfast2“En esta tierra- dijo Shimer – y en un lugar al cual se puede llegar a pie, está el Taj. el más bello edificio del mundo. Es como el bendito sol de invierno encerrado en un receptáculo de perlas y alabastro, pero, ¿qué es sino un recuerdo de los diez mil esclavos que lo construyeron, una hermosa torre de sufrimiento horrible? ¿Cuántas lágrimas se habrán mezclado a la argamasa con que está hecho? Recuerdo de esclavos, en una tierra de esclavos…”

Howard Fast, fragmento del cuento El espía

Fast fue uno de tantos escritores perseguidos por sus ideales y pensamientos comunistas, en una época en la que la paranoia, la ignorancia, las ideas conspiracionistas y un manejo arcaico del poder político de las naciones, se antagonizó con las ideas revolucionarias del pueblo.

lavette-sistema-howard-fast_1_1070748Aunque se le considere uno de los mejores exponentes de novela negra, lo cierto es que el argumento de sus historias estaba más enfocado en la libertad, en la lucha por los derechos de los trabajadores y en cierta medida en la igualdad social; y a diferencia de muchas novelas actuales, los personajes de sus novelas aún conservan esa estructura y personalidad compleja que logra que vivan por sí mismos.

Padeció la caza de brujas del período de McCarthy en Estados Unidos, por lo que muchos de sus textos los hizo bajo multiples seudónimos, uno de los principales E. V. Cunningham, nombre bajo el cual escribió, los Misterios de Masao Masuto. Fue un ferviente partidario de la rebeldía social que consideraba al gobierno como un ente incompetente y corrupto; nada alejado de la realidad y ciertamente con conceptos muy acertados que nos persiguen hasta hoy.

Algunos datos curiosos, Fast tiene un texto, algo perdido, en el cual relata uno de sus viajes a México, dónde se encuentra, según él, con Cristo, de ahí que el texto  se titulara  Cristo en Cuernavaca, entre sus líneas nos deja una crónica algo extraña en la que refleja al mexicano con rostros sensibles y llenos de dolor, deja en claro que México es un lugar maravilloso dónde todo puede pasar y que los rostros más hermosos son los de los nativos de ésta tierra y qué por lo tanto es un dolor que nuca será vulgar; narración que al final deja un extraño sabor de boca.

Varias de sus novelas se adaptaron al cine, entre ellas Spartacus, dirigida por Stanley Kubrick, con Kirk Douglas, Laurence Olivier, John Gavin, Jean Simmons, Charles Laughton, Peter Ustinov, Herbert Lom, Woody Strode, y Tony Curtis en los papeles principales. El guion, escrito por Dalton Trumbo en 1960.

Y Paco Ignacio Taibo II es un fiel seguidor de sus obras.

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