Hace unos días acudí al Teatro Insurgentes para ver Annie, El Musical, el cual estelariza Mía Rubín Legarreta, alternando el papel protagónico con Elaine Haro. El elenco también cuenta con la participación de Lisardo, Kika Edgar y Regina Orozco; solo por mencionar algunos.

Justo el día que fui tuve la oportunidad de ver la integración de Cecilia de la Cueva —quién rolará su personaje con Mariana Treviño en el papel de Lily—, quién nos concedió una entrevista donde nos cuenta sobre su participación en el proyecto después de su participación como Glinda en Wicked.

Aunque al principio fue difícil porque el ingreso se dio con todo lo que parecía ser el equipo Chapoy en camerinos, nos respondió algunas preguntas e incluso mandó un saludo, el cual pueden ver aquí.

Luego de lidiar con ese estrés, por fin entré a ver por primera vez la obra con algunas expectativas creadas con base en lo que había leído en algunas reseñas online.

Por supuesto que la historia ya la conocen; pero para los que no, aquí les va súper rápido: Annie es una huérfana de 11 años que vive en un orfanato, donde es maltratada por Miss Hannigan (Regina Orozco), quién odia a todas las niñas en adopción, pero en especial a la protagonista.

"Annie: El Musical"
Foto: Ivette Ruíz

A lo largo de toda la obra podrán ver cómo la pequeña niña pelirroja escapa para buscar a sus padres, es invitada a casa de Mr. Warbucks (Lisardo) para pasar las fiestas, quién posteriormente tiene intenciones de adoptarla y los intentos de Hannigan, su hermano y su cuñada para hacer dinero a costas de Annie. Pero no la arruinaré con spoilers y menos a contar el final, para conocer la historia completa deben ir a verla.

Lo que sí es digno de mencionarse es la producción con la que se cuenta, pues los escenarios definitivamente evocan Nueva York entre los años 20 y 30 donde se desarrolla La Gran Depresión, tema que se toca bastante e incluso muestra como Franklin Roosevelt intenta lidiar con ella. Algo que da agilidad a la obra es el escenario giratorio del Teatro Insurgentes; pues permite que el cambio y montaje de escenografía sea muy rápido.

Por otro lado, las canciones son realmente pegajosas —durante la mitad del espectáculo la niña que estaba atrás de mí cantó las melodías con Annie— y el mensaje en sí es bastante optimista, pues busca ver el lado positivo de la vida incluso en los tiempos más oscuros, lo cual hace que la obra sea completamente familiar.

Foto: Ivette Ruíz
Foto: Ivette Ruíz

Lo que tal vez sería un poco complicado de entender para los más pequeños es el contexto histórico pero se compensa con el contenido cómico integrado, el cuál en un punto de vista muy personal es aportado en su mayoría por Miss Hannigan y su interacción con las huérfanas, además de su extravagante personalidad.

Solo nos queda decir qué si te dieron ganas de ver Annie, El Musical; corras al Teatro Insurgentes a hacerlo. Sabemos que en enero anunciaron que extenderían la temporada —aunque no se sabe la fecha exacta, seguirá unos meses en cartelera—, así que corre, aún estás a tiempo.

¡Sorpresa, ahí no acaba! Unas semanas más tarde, pudimos entrar al backstage de la obra en su función 108 para mostrarte qué hay detrás de esta obra teatral, cómo se preparan los actores e incluso platicamos un poco con ellos para que nos contaran qué sienten al participar en esta producción.

Al entrar, lo primero que vimos fue a todo el elenco de huerfanitas en su camerino, quienes durante su preparación se divierten bastante jugando y eligiendo su vestuario. Mientras tanto, Mía Rubín, quien fue la encargada de darle vida a Annie en esa ocasión se encargaba de ponerse la peluca, vocalizar y divertirse con sus amigas.

Además, nos platicó que durante los ensayos fue un poco difícil adecuar la escuela con la obra, pues tenía varias responsabilidades como estudiar el libreto y hacer tareas, salía a las 10 de la noche del teatro y era tedioso; sin embargo, lo disfruta y se divierte. Cuenta que su interpretación favorita es “Te necesito sólo a ti”, pues es parte de una bella conexión entre la protagonista y Mr. Warbucks.

Posteriormente platicamos con Cecilia de la Cueva en pleno proceso de maquillaje y peinado. Cuenta que Lily, su personaje, es una chica que sabe lo que quiere y eso hace que se identifique con ella. Además, dijo que tuvo que enfrentar el reto de prepararse para el personaje en tan sólo cuatro días, cuando generalmente este proceso toma dos meses de preparación; esto debido a que se incorporó en enero al elenco de la obra, la cual ya llevaba en escena desde octubre.

El mismo caso se dio con Manuel Landeta, quien entró para sustituir el rol de Lisardo como Mr. Warbucks mientras éste tiene algunas complicaciones de salud. El mensaje de amor en la obra es algo que le encanta, ya que puede aplicarse en cualquier época, además de que es una de sus obras favoritas. Cuenta que ya había participado en Annie hace 12 años y, aunque era diferente, existe familiaridad con la misma.

Mientras tanto, Regina Orozco se encargaba de darse los últimos retoques de maquillaje en su camerino, la cual es su parte favorita de la preparación para su personaje. Además, comenta que desde que vio la película en los 80’s supo que si hacía un papel en alguna comedia musical debía ser en Annie. A pesar de estar acostumbrada a hacer papeles en ópera y cabaret disfruta mucho de trabajar con las niñas; así como su interacción en el escenario y detrás del mismo.

Por último, Kika Edgar contó que es muy lindo y diferente compartir trabajo con su hija María José Villareal, aunque trata de separarlo en el teatro y verla como una compañera de trabajo para que sea imparcial. El mayor reto actoral que le impone Grace Farrell es vocal, pues es una partitura para soprano y ella es mezzo.

La magia no terminó ahí, pues tuvimos la oportunidad de estar sobre el escenario antes de que la obra iniciara —lo cual me encantó— viendo un poco la preparación de las niñas e incluso debajo mientras la orquesta ensayaba antes de salir.

Si me lo preguntan, fue una experiencia diferente. No se me había dado la oportunidad de estar en un backstage, pero sin duda disfruté cada parte. Entrevistas, ver la preparación, los ensayos e incluso cómo avientan toda la escenografía para poder hacer los cambios a tiempo. Y sin duda, es algo que valía la pena compartir con ustedes, porque la magia del teatro, también se da detrás del escenario.

Fotografía obra de teatro: Ivette Ruíz
Fotografía backstage: Jacob M. Morán
Cámara (video): Ivette Ruíz

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