Hemos escuchado y mencionado alguna vez los dichos o refranes de nuestro florklore mexicano, pero ¿de dónde vienen y cómo surgen?

Los dichos son conjunto de palabras que significan algo que no tiene nada que ver con el sentido literal de los términos empleados. Suelen hacer referencia a los temas más diversos, desde aspectos cotidianos hasta los más existencialistas, y se transmiten de generación en generación, enriqueciéndose a lo largo de los siglos.

A continuación te presentamos algunos de estos dichos y su origen

1.“A ojo de buen cubero”. Esta frase se refiere a lo que se ve a simple vista, sin precisión exacta, y sin usar ningún tipo de instrumento o herramienta de medición.

Antiguamente las cubas destinadas a contener agua, vino, aceite u otro líquido eran fabricadas una por una por el cubero de forma artesanal, su capacidad variaba mucho en función de las medidas dictadas por los señores feudales; dependían de la habilidad y el buen ojo del cubero para calcular tamaño.

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2. “Atar los perros con longanizas” Esta frase sinónimo de exageración en demostración de opulencia y derroche.

A principios del siglo XIX al pueblo salmantino de Candelario, cercano a Béjar, famoso por sus embutidos, en el vivía un elaborador de chorizos llamado Constantino Rico, alias “el choricero”, cuya figura seria inmortalizada por el artista Bayeu en un famoso tapiz.  “El choricero” tenía una fábrica, en las que trabajan varias obreras, y en una ocasión una de éstas, tuvo la idea de atar un perrito faldero a la pata de un banco, usando  para ello a manera de soga una ristra de longanizas. Al poco rato entro un muchacho y al presenciar con gran estupor la escena se encargo de divulgar la noticia de que en casa del tío  rico se ataban los perros con longaniza.

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3. “Como Pedro por su casa” Para referirse a un intruso cuya actitud es impertinente, arrogante y excesiva. También se refiera cuando una persona tiene mucha confianza y se comporta con toda naturalidad, saltándose a veces la prudencia.

Se sitúa en Aragón donde existe una versión que dice; “Entrase como Pedro por Huesca”, que alude a Pedro I de Aragón (1070- 1104), rey de Aragón y Pamplona, que combatió a los árabes en la península ibérica. Cuentan los historiadores que era un gran estratega militar y pudo conquistar los territorios de Huesca y Barbastro. La victoria fue tan contundente, que se interpreto como si no hubiera existido resistencia y simplemente hubiera llegado a reclamar lo suyo.

Vía Tumblr
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4. “Dar gato por liebre” engaño malicioso por el que se da alguna cosa de inferior calidad bajo la apariencia de legitimidad.

Las hospederías, posadas y fondas gozaban de dudosa fama sobre todo en las viandas y en comidas, tanto era el descrédito de estos lugares que llegó hacerse usual ente los comensales la práctica de un conjuro, previo a la degustación, en el que parados frente a la carne recién asada recitaban “Si eres cabrito, mantente frito; si eres gato, salta al plato”. Este “exorcismo” nunca sirvió para demostrar la veracidad de la fama de la posada  y una de las estafas más comunes era dar carne de gato en lugar de liebre o bien dar asno adobo y venderlo como ternera.

Vía: recursosacademicos.ne
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5. “Dormirse en los laureles” Referencia que alguien se ha relajado, descuidado, ha dejado de hacer algo que debería hacer o lo está haciendo pero con desgana y poca eficiencia.

Los poetas, emperadores y generales victoriosos del Imperio romano se les coronaban con guirnaldas confeccionadas con hojas de laurel; después de haber conseguido el triunfo y reconcomiendo general esa persona dejaba de trabajar, esforzarse y se dedicaba a dormir en los laureles o “vivir de sus rentas”.

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6. “Las paredes oyen”  señal de advertencia para que se tenga cuidado con lo que se dice en voz alta o para aconsejar prudencia y discreción a la hora de hacer comentarios.

Tiempo de las persecuciones contra los hugonotes en Francia, culminó en la histórica Noche de San Bartolome , episodio sangriento de las luchas religiosas que asolaron en la segunda mitad del siglo XVI, fue la reina Catalina de Médicis, esposa de Enrique II, rey de Francia, desconfiada y perseguidora implacable de sus rivales, y el duque de Guisa, quienes instigaron a los católicos a llevar a cabo la matanza de hugonotes la noche del 24 de agosto de 1572 con el fin de poder escuchar a las personas de las que más sospechaban, mando a construir conductos acústicos secretos en las paredes de sus palacios y así prevenir cualquier conjura  que se estuviera tramando.

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7. “Meterse en camisa de once varas”  expresión coloquial que señala la poca conveniencia de complicarse la vida innecesariamente.

Surge en la edad media durante la ceremonia de adopción de un niño. El padre debía meter al niño adoptado dentro de la manga de una camisa grande, muy holgada , sacando al pequeño por la cabeza, al tiempo que le daba un beso en la frente como prueba de su paternidad aceptada. La vara era una barra de madera o metal que servía para medir  y la alusión de once varas era para exagerar la dimensión de la camisa.

Entramos un poco a nuestra sabiduría popular  para conocer y dar paso a estos dichos que han pasado en generación en generación sin saber realmente el origen, y que nos enseñan una lección  de nuestro florklore.meterse-en-camisa-de-once-varas

Fuentes:El trastero de palacio Historia y biografias Definicion

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