La mayoría de las personas conocemos a Lou Reed por su faceta musical, ya sea como solista o al frente de la legendaria banda de art rock The Velvet Underground, con la cual alcanzó gran reconocimiento durante las décadas de 1960 y 1970 gracias a su peculiar estilo que combinaba elementos de rock y el movimiento avant-garde.

En dicha faceta, el músico demostró poseer un talento único y muy especial que, con el paso del tiempo, le valió convertirse en una de las figuras más representativas en la historia del rock y de la música en general. Sin embargo, y al igual a como lo hacen otros artistas cuya necesidad de expresarse los lleva a experimentar en otros ámbitos, Reed también incursionó en la poesía, la fotografía e incluso en el cine; y lo hizo de gran forma.

Tal y como sucede con figuras de la talla de Bob Dylan, Patti Smith o el recién fallecido Leonard Cohen, las letras de Lou Reed poseen una fuerte carga literaria que bien podrían compararse a las de varias obras, especialmente si de poesía se habla. Desde su etapa junto a The Velvet Underground, el músico demostró poseer un estilo completamente distinto al movimiento punk de la época, con una muy marcada influencia del movimiento beat de los ’50 y la llamada Escuela de Nueva York.

Vía: newsmax.com
Vía: newsmax.com

Más allá de sus canciones, el amor de Reed por la poesía lo llevó a publicar en 1976 una serie de poemas en un medio llamado The Coldspring Journal; además, ingresó a la Universidad de Siracusa, donde fundó una revista literaria y estudió literatura y escritura creativa junto a Delmore Schwartz, escritor por quien sintió un enorme afecto y admiración. En 2007, recibió el máximo galardón que dicha institución otorga.

Pero Reed también tenía otras pasiones además de la literatura, siendo indudablemente una de las más fuertes la fotografía. El artista amaba la fotografía, tanto así que tuvo la oportunidad de exhibir sus imágenes en diferentes recintos de varios países y publicar un considerable número de libros, entre los que destacan Lou Reed’s New York (2006), Romanticism (2009) y Lou Reed: Emotions in Action (2003).

Lo que más destaca de esta cara del artista, es su fascinación por los paisajes. Dinamarca, Escocia, España, Roma, China, su natal Estados Unidos; el autor de canciones como Sweet Jane o Heroin gozaba capturar en imágenes con una impresionante carga emocional algunos de los parajes de dichos países. En sus palabras: “Me encanta mirar a través del visor, las cosas se ven mejor a través de la cámara (…) Es divertido tenerla siempre contigo. Es otro conjunto de ojos”.

Fotografía: Lou Reed
Fotografía: Lou Reed

La relación de Reed con las cámaras incluso llegó al terreno de la cinematografía, tanto en un rol actoral como directivo, pues el músico llegó a participar en más de una docena de filmes entre 1980 y 2010. Y aunque en su mayoría se trató de roles pequeños o cameos donde se interpretada a sí mismo, no deja de ser digno de sorpresa su versatilidad y talento para desempeñarse en tantas facetas.

Por otra parte, en 2010 el artista debutó como director al estrenar Red Sihrley, un documental de 27 minutos protagonizado por su prima Shulamit Rabinowitz, quien en dicho filme se encuentra a punto de llegar a la edad de 100 años y con quien charla acerca de su vida y experiencias que atravesó durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Un filme sin duda interesante que permite al espectador observar y ser parte de un momento íntimo.

Este día, Lou Reed habría celebrado 75 años de vida de no haber fallecido en octubre de 2013, y es por ello que quisimos rendirle homenaje presentando aquellas facetas no tan conocidas del artista para que así puedan apreciar la inmensidad de su talento. Sin más, los invitamos a que continúen preservando y admirando su obra, pues es lo menos que artistas de esta talla han de merecer siempre.

Fuentes: IndieWire, loureed.nl, Poetry Foundation, Flavorwire, Good Reads, Amazon.com

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