Como mexicanos, tenemos tradiciones muy arraigadas que nos identifican claramente ante otros países del mundo. Algunas cosas nunca cambian, basta con recordar las celebraciones que tenemos en nuestro país y pensar cuantas de ellas hemos heredado de nuestros abuelos, y ellos de los suyos en una cadena infinita.

En esta ocasión, hemos decidido crear un listado con algunas costumbres de Día de Muertos que quizá no resulten muy conocidas, pero que poseen un valor cultural sumamente destacado e importante de difundir.

Proteger el espíritu

En Yucatán tienen una tradición de origen maya que es conocida como Hanal Pixán, y se lleva a cabo del 15 de octubre al 15 de noviembre. No es tan difícil de entender, únicamente consiste en amarrar a los perros para que los espíritus tengan libre el paso. Así mismo, atan cintas negras o rojas en la muñeca derecha de los niños para protegerlos de que las almas deambulantes se los lleven.

Vía: mexicodestinos.com

Honrar a la vida y la reencarnación

A pesar de que ya no es vigente, durante la prehistoria, era común que las culturas prehispánicas conservaran los cráneos de aquellos que consideraban cercanos como si fueran objetos valiosos y los exhibían durante rituales como una forma de honrar a la vida y la resurrección.

Vía: blogspot.com

Representación de cuerpos

En Ocotepec, Cuernavaca, los habitantes acostumbran a hacer ofrendas muy peculiares pues, en la mesa donde realizan el altar, hacen la representación del cuerpo de aquellos a quienes perdieron utilizando su ropa y zapatos nuevos. Posteriormente, ponen calaveritas de chocolate y rodean a la “persona” de alimentos y bebidas, generalmente las que más disfrutó en vida. Una característica de este tipo de ofrendas es que tienen un campo de flores del pie a la cima del altar y aquellos que visiten el santuario son recibidos con café y tamales por parte de sus familiares en agradecimiento.

Vía: Flickr

Exhumación de cuerpos

Pomuch, Campeche, es quizá el pueblo que posee la tradición más extraña. Una vez que una persona cumple tres años de haber fallecido, sacan su cuerpo del ataúd y lo limpian cuidadosamente. Después lo depositan en una caja de madera que ellos mismos hacen y dan un recorrido por todo el panteón. Finalmente, comparten una comida con su familiar y lo regresan a su lugar. Todo para volver a realizar nuevamente el ritual tres años después.

Vía: capitalmexico.com

Como ciudadanos todos somos diferentes, en cada país, estado o familia encontrarás una enorme variedad de tradiciones que así como éstas vale la pena conocer. Cada una de ellas nos da identidad cultural y ese enorme sentimiento de felicidad que a muchos nos hace decir “ahuevo, soy mexicano”.   

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